Superhéroe (principal)

Superhéroe, un cuento-cómic de Lucas García donde la palabra es el “superpoder”

Superhéroe es un divertido artefacto, uno que juega con las fronteras de los géneros narrativos, como el cuento, el álbum, el cómic, el cine y las series de televisión. Un artefacto que llamaré cuento-cómic.

La historia que cuenta es la de Gabriel, un niño inmigrante que se tiene que enfrentar no solo a las dificultades de habituarse a otro país, otro dialecto, otras costumbres sino a nuevos compañeros de colegio y a las matemáticas. En el proceso de adaptación y superación de las dificultades, Gabriel encontrará su superpoder: el de la palabra, ese que lo mete en líos pero también lo ayuda a escabullirse y a tejer y contar su relato.

Superhéroe es relatado por el mismo Gabriel. Al abrir el libro entramos a su mundo, a su creación y vemos pasar los acontecimientos a través de su mirada. La narración está hecha con un especial cuidado de la palabra, que llama la atención sobre el lenguaje mismo y lo convierte en un aspecto central: Gabriel está siempre atento a las palabras y con el paso de la historia tomará conciencia del poder de ellas. Este gesto sensible se cierra con un glosario de “superpalabras” que está al final del libro.

A medida que Gabriel va mostrando su aventura, se van desplegando una serie de temas que tienen que ver con la literatura misma y con las vivencias cotidianas de los niños y jóvenes: fantasía e imaginación, el uso del lenguaje, la experiencia del inmigrante, la conciencia de ser distinto, el acoso escolar (bullying), la vivencia de la escuela y la visión tanto de los padres como de los niños sobre ese universo. Todo eso está allí, palpitando, dialogando entre palabras y dibujos.

Este es el primer libro que escribe e ilustra Lucas García. Publicado por Ekaré en una preciosa edición “naranja radioactiva” (porque es una historia de superhéroes), el texto puede verse como una consecuencia de un lector que creció leyendo cómics, viendo series de televisión y películas. García mezcla las dicciones de los géneros y crea este artefacto, este cuento-cómic, que puede leerse en conjunto y por capas: el del texto, por un lado, y el de las ilustraciones, por el otro. Esto sucede porque la base del libro es un cuento juvenil que tiende hilos narrativos, subtramas y pequeñas pausas en el tiempo de la historia a través de las irrupciones de las viñetas e ilustraciones insertas a lo largo del cuento. Las viñetas son mini historietas que, al estilo de algunas series televisivas o largometrajes, se adentran en el pensamiento (y la imaginación) del protagonista, presentan personajes y amplían situaciones que se relatan dentro de la trama de la historia. A la vez, cada capítulo abre con una ilustración que le muestra al lector la escena en la que se va a desarrollar el mismo.

El lector irá descubriendo a lo largo del libro las referencias a los cómics de superhéroes, a los universos DC Cómics y Marvel, a la televisión chatarra de los setenta y ochenta, a las películas que adaptan los cómics, pero hay una de ellas que es valioso resaltar porque es una suerte de actualización y homenaje: Superhéroe remite al clásico Calvin y Hobbes, leer este libro es como si estuviéramos leyendo a un Calvin que ya ha dejado la niñez y comienza su paso por la adolescencia. Gabriel, al estilo del cómic de Bill Watterson, vive en su realidad, en su fantasía, y desde allí relata su día a día. Sus universos ficcionales tienen similitudes, pensemos por un momento en el de Calvin: un niño fantasioso, lector de cómics, consumidor de cultura pop, que ama los dinosaurios; tiene unos padres sarcásticos con una visión poco condescendiente y un humor particular; además de su casa el otro ambiente es el del colegio, donde están sus amigos y la horrible profesora. Si cambiamos “dinosaurios” por perros y videojuegos podremos tener una descripción bastante cercana del mundo de Gabriel.

Más allá de la encantadora propuesta temática y estructural del libro de García y de las estupendas ilustraciones, me interesa resaltar el tratamiento de la historia y los temas: Superhéroe no está hecho o presentado con una mirada condescendiente o maniquea de las cosas, no hay pretensiones moralizantes en su historia. Esta publicación, por ejemplo, habla de asuntos exasperantes y difíciles de los niños, de la realidad y del rol de los padres. Se suele creer que al escribirle a los niños y jóvenes debemos presentarle el mundo desde la dicotomía del bien y el mal, o perspectivas idealizadas, o que debemos permanentemente darles servida alguna enseñanza. Este libro, precisamente, va en contravía a esa visión, es un inteligente y estimulante acercamiento a una manera de ver el mundo y a formas de la literatura: la del relato, la del cuento ilustrado y la del cómic.

 

Diajanida Hernández (@diajanida) es profesora de la Escuela de Letras de la Universidad Central de Venezuela (UCV), editora y periodista cultural. Cursó la licenciatura en Letras y la maestría en Estudios Literarios en la UCV. Ha escrito para el diario El Nacional, el suplemento “Papel Literario”, el portal Prodavinci, y las revistas Quimera y Otra parte semanal.

 

 

 

 

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