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Crítica de la víctima: Daniele Giglioli advierte sobre cómo los populistas usan el sufrimiento

La ideología del victimismo enseña que no somos lo que hacemos sino lo que hemos padecido. La poderosa herramienta política que esta reflexión articula para beneficio del populismo es la preocupación fundamental de Daniele Giglioli en su ensayo Crítica de la víctima. El problema de asumirnos como seres humanos a través del sufrimiento es que convertimos nuestra debilidad en la herramienta usada por otros para fortalecer su poder.

“Subyacente a la máquina mitológica de la víctima hay un enunciado general, una teoría implícita (…) de lo humano. Reza así: lo humano es lo que puede ser golpeado y se define en cuanto tal”, explica el libro traducido por Bernardo Moreno Carrillo publicado por Herder Editorial.

El profesor de Literatura comparada en la Universidad de Bérgamo (Italia) analiza la relación del victimismo con el resentimiento y la desaparición de la humanidad del individuo en una masa de supuestos iguales en el agravio. Llama “meritocracia de la mala suerte” a la competencia de las culpas —“yo he sufrido más que tú…”— y señala por qué el estado de victimismo no solo representa una minoría de edad de los individuos, sino también el fracaso de la Modernidad resumida en la frase Sapera aude, o “atrévete a saber”, proclamada por Immanuel Kant en su ensayo de 1784, ¿Qué es La Ilustración? Todo esto demuestra que el ejercicio político de victimizarse representa una peligrosa capitulación de nuestros deseos en un inclasificable bien social que anula nuestra beligerancia y, por ende, nuestra acción republicana y democrática. En otras palabras: somos humanos en el sufrimiento, pero perdemos nuestra capacidad de acción social cuando solo nos asumimos a través de los agravios que hemos sufrido.

 

El líder populista como víctima.

En el centro de la tragedia del victimismo se encuentra la peligrosa relación entre esta psicología del menosprecio hacia uno mismo como actor social y el populismo, en donde los dominados, convertidos en víctimas por acción del resentimiento son instrumentos del poder de un mandatario que se postula como encarnación de ese resentimiento. “El líder que se comporta como víctima propone a sus gregarios un pacto afectivo implícito (…), una identificación mediante la potente palanca del resentimiento”, explica Giglioli usando la definición que hace Ernesto Laclau de populismo, y enfatiza que allí se encuentra el quid de la amenaza populista, en su aspecto universal y neutro dentro de la interacción social, donde el pueblo se convierte en “un significante vacío que puede llenarse con los significados más variados, y precisamente en ello estriba la eficacia del término”.

“Subyacente a la máquina mitológica de la víctima hay un enunciado general, una teoría implícita (…) de lo humano. Reza así: lo humano es lo que puede ser golpeado y se define en cuanto tal”

El procedimiento por medio del cual el dispositivo victimista engendra a sus propios tiranos es perverso. Primero, el líder se apropia del status de la víctima real, que le sirve por ser incuestionable. Luego, la humanidad de esa víctima desaparece al diluirse en la masa de reivindicaciones comparables a la suya. Se trata de la disolución del sujeto —de su cogito, de su aspecto pensante, de su categoría de homo sapiens— en la masificación de su demanda, su conversión en un mero símbolo de su debilidad. Así surge una humanidad hecha masa, hecha pueblo, acaso ya sin humanidad. Pero con e poder de validar al poder mediante su voto. Una masa deshumanizada que vota por quien ha diluido su individualidad. Números al servicio de la codicia de un poderoso.

Como puede verse, el valor de Critica sobre la víctima se encuentra en la desmitificación de la vulnerabilidad que emprende el profesor italiano, una herramienta fundamental para la comprensión de la política internacional contemporánea.

 

Michelle Roche Rodríguez (@michiroche) es narradora, periodista y crítica literaria. Es autora del libro de relatos Gente decente (Premio Francisco Ayala, 2017) y del ensayo Madre mía que estás en el mito (Sílex, 2016). Su página web es http://www.michellerocherodriguez.com

 

 

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