Grace Paley

La importancia de no entenderlo todo de Grace Paley: la escritura al servicio de la ciudadanía

“Es responsabilidad del poeta aprender la verdad de los indefensos”. El verso de Grace Paley, escritora de relatos, activista de los derechos civiles y militante feminista, recoge en una única línea el enorme compromiso que, para ella, debe sellar la relación entre la literatura y la realidad.

El sentido de la vida de Paley, tal y como ella misma lo describe en La importancia de no entenderlo todo, de la editorial Círculo de Tiza, era escribir. Pero sucede que a medida que se avanza en los artículos, reportajes y charlas que reúne esta edición, se comprende que escribir no es en ningún caso un acto aislado o un fin en sí mismo.

Para la escritora, la ficción no es un artefacto para embellecer los hechos, y esto lo aprendió cuando intentó describir en un relato a su madre negándose educadamente a cumplir la orden que, por ley, la obligaba a sentarse entre blancos en los asientos delanteros de un autobús. Al leer el borrador, su hermana fue tajante: “No tiene nada que ver con lo que pasó. Mi madre no intentó ser amable ni hacerse la inocente. Dijo “No” tres veces con total tranquilidad”. La literatura debe a la realidad el compromiso de contarla, para a través de su relato, denunciar injusticias, revelar verdades, crear lenguajes y territorios comunes que funcionen como refugios, o recordar a las nuevas generaciones las luchas de las anteriores.

La escritura es para entender el mundo. Y al intentar entenderlo, Paley fue dando con las batallas que verdaderamente acabarían dando sentido a su propia vida. “Por suerte para mi oficio (para mi amor por escribir) me he tropezado con un buen número de inexplicables acuerdos sociales. Hay cosas de los hombres y de las mujeres, de la relación entre ambos, de cómo se enfrentan a la casi inminente destrucción del mundo, que no soy capaz de comprender. Yo misma tendré que dar sentido a los hechos”.

Así, en esa búsqueda constante, es como quedan indisolublemente fundidas la escritora y la activista, la ciudadana y su arte, la defensora de las minorías y la madre, la vecina y la cautiva de la prisión que quedaba en su mismo vecindario, la mujer y el ojo que se adentra en la vida de las otras personas para entenderlas, humanizarlas, representarlas y así, darlas a conocer. Política, ética y estética, inseparables.

“Por suerte para mi oficio (para mi amor por escribir) me he tropezado con un buen número de inexplicables acuerdos sociales”

Integrar necesariamente lo personal y lo social es para Grace Paley una capacidad natural de las mujeres, y por tanto, forma parte de su gran papel en la historia de la humanidad. “La guerra está inventada por los hombres. Les pertenece a ellos, es su mundo y sufren en ella terribles perjuicios (…) Las mujeres nos reunimos porque queremos saber qué clase de ira o de miedo, solo satisfechos por la destrucción, la indolencia y la ambición, guían las vidas de estos hombres”.

Las mujeres son empáticas. Escuchan, observan, buscan, aceptan con mayor facilidad que los hombres. Ven en los hijos de las demás a sus propios hijos. Pueden conectarse con el sufrimiento o la sabiduría de mujeres desconocidas. Y tienen un poder infinito: el de extender su cordura a las siguientes generaciones, y así, cambiar el mundo: “Cogemos a los niños de la mano y los ayudamos a cruzar las peligrosas calles. Después, conforme avanza la vida, les enseñamos el agua que se esconde bajo el asfalto; el césped, que tanta consume; el cactus, que la guarda, y todos los colores y los hilos de este mundo que esos ‘desconectores’ se dedican a destrozar tan laboriosamente. ¿Por qué les enseñamos todas esas cosas a nuestras niñas y a nuestros niños? Para que no se conviertan en lunáticos codiciosos, claro”.

“Las mujeres nos reunimos porque queremos saber qué clase de ira o de miedo, solo satisfechos por la destrucción, la indolencia y la ambición, guían las vidas de estos hombres”

Educar para que la imaginación se convierta en empatía. Imaginar otras vidas, otras personas, para crear no solo textos, sino el presente y el futuro. “Imaginar lo real. Es ahí donde fallan nuestros líderes”. Y sobre todo, recordar ese compromiso continuo que hace pasar de la realidad a la literatura y de la imaginación a la acción. El verdadero activismo está en actuar sin pedir permiso, en cambiar las cosas, cambiándolas.

Leer La importancia de no entenderlo todo es darse de frente con la inagotable fuerza de Grace Paley, sonreírse con su humor agudo y amable, mirar a través de su mirada enternecida por el dolor que encuentra allí donde decide ir a buscarlo. Pero sobre todo, es sentir la esperanza como una luz capaz de iluminar las oscuridades que vivimos hoy en día. “La esperanza no es algo efímero. Es una realidad que brota del nacer y el renacer de la humanidad a lo largo de su historia, una historia en la que la valentía, la lucha obstinada y la imaginación han sido lo bastante poderosas como para modificar las derivas pavorosas de la guerra y la opresión”.

 

Liliana Zambrano (@Lelezam) Narradora, publicista y profesora de escritura creativa. Trabaja en Leo Burnett Iberia y en la Escuela Contemporánea de Humanidades de Madrid, tres relatos suyos han sido publicados y es coautora del libro El diablo apuesta a todo (Editorial Lengua de Trapo, 2011).

 

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