Ricardo Lezón (McEnroe) y Guille Galván (Vetusta Morla)

Cosmopoética difumina fronteras y convierte a Córdoba en una capital mexicana

La frontera es la idea a la que estuvo dedicada la decimocuarta edición del festival de poesía Cosmopoética que comenzó el 28 de septiembre y termina mañana, sábado 7 de octubre. Ningún país representa mejor que México el conflicto fronterizo por los problemas con su país vecino, Estados Unidos. Así, la fiesta literaria celebrada en Córdoba ha decidido que México sea el primer país invitado en la historia del festival. “A partir de ahora, cada año habrá un país invitado”, ha asegurado el director literario, Antonio Agredano, que sustituye a José Ignacio Montoto, fallecido en enero por un infarto repentino. Agredano se refiere a México como “un país-metáfora” que sirve de “respuesta sensata a esa censura y esa cerrazón cultural [de su nación vecina]” que constituye una frontera.

Con dos días para la clausura del festival, las predicciones son inmejorables. Desde la organización se estima superar con creces la participación del año anterior, que ya fue muy buena. La amplia variedad de actividades se conjuga con los grandes nombres que han participado o quedan por participar en Cosmopoética. Ángeles Mora, Sebastiá Alzamora, Bernardo Atxaga y Oriana Méndez fueron los primeros autores en aparecer por el festival, representando las lenguas española, catalana, vasca y gallega, respectivamente, durante la inauguración. La poesía cruza es la proclama de esta edición de Cosmopoética, y en esta línea se expresó la ganadora del Premio Nacional de Poesía en la última edición, Ángeles Mora: “Las fronteras son líneas imaginarias que separan, pero la poesía nos une, nos hermana”. Tras un diálogo ameno donde se recitaron poemas, Santiago Auserón —mítico líder de Radio Futura y posteriormente Juan Perro— cantó y conversó con Rafael Espejo sobre fronteras, por supuesto, sobre la elaboración de las canciones, e incluso del papel de Bob Dylan en la experimentación entre literatura y la música popular.

Bob Dylan tenía su espacio reservado tres días más tarde, en la sala Orive, el centro neurálgico del festival donde han tenido lugar los eventos más prestigiosos. El poeta Benjamín Prado, el músico Pancho Varona y Javier Fernández, especialista en la obra de Dylan y también poeta, se citaron para charlar sobre la obra del cantautor de Minnesota, a raíz de la polémica entrega del Premio Nobel de Literatura el año pasado. El cordobés Javier Fernández convino que “lo revolucionario hubiera sido dárselo en 1967 y no el año pasado”. Por el ciclo “Conversaciones en la frontera”, que es donde se emplazó la conversación sobre Dylan, han pasado grandes nombres de la literatura como el mexicano Juan Villoro, Premio Herralde 2004, que conversó sobre fútbol con el renombrado columnista Manuel Jabois el 30 de septiembre. Los otros grandes nombres de este ciclo de conversaciones son Ray Loriga, ganador del Premio Alfagura por su novela Rendición, y el mexicano Guillermo Arriaga, narrador y guionista de películas como Amores perros, Babel o 21 gramos, de Alejandro González Iñárritu. Antes del encuentro con el público, asistieron a una rueda de prensa para los medios de comunicación, donde también se habló de frontera. Loriga argumentó que “lo más interesante está a los dos lados de la valla”, mientras que Arriaga lamentó la situación de su país en conflicto con Estados Unidos por el paso fronterizo.

 

Las otras fronteras de la poesía

Cosmopoética no solo pretende cruzar fronteras físicas, sino que ha apostado por derribar los muros que separan los géneros, el público y la Academia, en tanto que su obsesión ha sido siempre sacar la poesía a la calle. En esta edición destaca una iniciativa de estreno en Cosmopoética: una ruta en bici donde 150 personas pedalearon juntas a golpe de versos. La idea acerca la poesía de una forma cotidiana y se ha sumado a actividades como “Poesía en los mercados”, que consiste en que un hombre con un paraguas —seña de identidad del festival— va recitando poemas a los clientes o espectáculos como el de “Deriva poética: Rompiendo fronteras”. Es un homenaje a los refugiados en forma de fusión de géneros híbridos para una performance de música, baile y “polipoesía” en la calle donde se trata de romper los muros entre público y artistas.

La música no podría faltar como disciplina unida a la poesía. Bajo el marco del ciclo Sol Sostenido, artistas de la talla de Xoel López, Nacho Vegas, Guille Galván (Vetusta Morla), Ricardo Lezón (McEnroe) o Lin Cortés han sorprendido al público con sus distintos espectáculos en los que la música era una excusa y la poesía la auténtica protagonista. El único Sol Sostenido sin música fue el protagonizado por Ángelo Néstore y El Niño de Elche. Néstore, poeta italiano afincado en Málaga, exhibió una inquietante interpretación de sonidos y declamación, con música y vídeo de fondo, mientras que El Niño de Elche leyó sus textos descarados, acompañándolos con comentarios críticos no exentos de humor sobre política y sociedad que a nadie dejó indiferente. Aunque la música no acaba en Sol Sostenido, sino en la calle. En el ciclo llamado Cantinas, los bares se convierten en plataformas para grupos como Arde Trinidad, compuesto por Antonio Murga e Iván Vergara, que propone un espectáculo de creación visual, sonora, performática y poética, o Chico Herrera, que canta poemas de Ciudad Juárez.

Cosmopoética está lleno de nombres asociados a multitud de especialidades. Si algo ha caracterizado al festival en los últimos tiempos ha sido la transversalidad. Todas las disciplinas artísticas fusionadas con la poesía. No sólo la música ha contribuido al mestizaje de un género, la poesía, que se empeña en difuminar los contornos, abrir posibilidades y cerrar prejuicios. El arte está presente a través de las exposiciones. “El arte de lo intangible” fue inaugurada el pasado martes con una conferencia de Pablo Amargo, Premio Nacional de Ilustración en 2004, Eva Vázquez, ilustradora de El País, y Ana Yael. Los tres artistas explicaron ante casi una centena de alumnos de la Escuela de Artes de Córdoba sus métodos de ilustración, que difieren mucho entre sí pero resultaron muy interesantes. La muestra recoge portadas de libros ilustrados por algunos de los artistas más relevantes. El arte se hace fuerte pero la poesía no desaparece.

 

Jaime Cedillo (@JaimeCedilloMar) es periodista, músico y poeta. Colabora con El Cultural, publicación del diario El Mundo y con otros medios de comunicación. Se graduó en Periodismo y Comunicación Audiovisual por la Universidad Rey Juan Carlos I y cursó el Máster de Crítica y Comunicación Cultural de la Universidad de Alcalá de Henares.

 

En la imagen aparecen Ricardo Lezón, de McEnroe, y Guille Galván, de Vetusta Morla durante una de las presentaciones del festival.

Tags:
0 shares

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *