Foto Carme Riera (foto Fernando Moreno)

Carme Riera: “No me consuela que se generalice el uso de ‘todos y todas’ si las mujeres continúan siendo las más vulnerables”

La vicepresidenta del Gobierno de España, Carmen Calvo, anunció el 10 de julio de 2018 en rueda de prensa que había encargado a la Real Academia Española (RAE) un estudio sobre “la adecuación” de la Constitución Española a un lenguaje “inclusivo, correcto y verdadero a la realidad de una democracia que transita entre hombres y mujeres”. La polémica desembocó en una disputa dialéctica incluso entre miembros de la RAE. La escritora Carme Riera, “más partidaria de igualar los sueldos entre sexos que los términos”, ha hablado para Colofón Revista Literaria sobre su condición de mujer y académica y la posibilidad de adecuar un lenguaje inclusivo en discursos institucionales.

Desde 2013 Riera es una de las ocho mujeres en la lista de miembros de la RAE. Allí ocupa la letra “n” en un alfabeto que incluye a autores como Mario Vargas Llosa, Javier Marías y Arturo Pérez Reverte. Catedrática de Filología Hispánica en la Universidad Autónoma de Barcelona y reconocida con el Premio Nacional de Narrativa en 1995 por su novela En el último azul y con el Premio Nacional de las Letras en 2015, la escritora asegura que no ocupa ese sillón por una cuestión de cuotas de paridad: “Si una mujer tiene méritos debe entrar”, concluye. Riera, que escribe sus novelas en catalán y luego las traduce al castellano, acaba de publicar Vengaré tu muerte con Alfaguara, más que negra, una “novela gris” según su propia definición, que alude de forma continuada a numerosos conflictos lingüísticos.

 

— ¿Hay alguna diferencia entre el escritor creativo y el escritor académico? ¿Desde que ingresó en la academia se siente más responsable de cada línea que escribe y eso puede restarle libertad a la hora de abordar un texto literario?

— Noto pocas diferencias. En la obra, por descontado. Los creadores somos menos eruditos e incluso a veces escribimos “a lo que salga”, como creo que decía Santa Teresa. Cuando escribo novelas me olvido de que soy académica de la RAE, cuando escribo artículos trato de acordarme…

— En Vengaré tu muerte hay numerosas alusiones a la corrección ortográfica, a la jerga de las comunidades, a los refranes o frases hechas… Supongo que todo esto tiene mucho que ver con su condición de académica.

— En realidad siempre me interesaron los aspectos de carácter lingüístico.

A lo largo de la novela hay algún guiño al lenguaje inclusivo. Por ejemplo, en la página 55: —Soy detective privado, privada —me corregí, y aún no sé muy bien por qué puntualicé—: Detectiva privada.
¿Es una reivindicación o una simple broma?

— Precisamente es una broma reivindicativa.

¿Es suficiente el número de mujeres que ocupan la lista de miembros de la RAE en la actualidad?

No, de ninguna manera, somos muy pocas, pero estoy segura de que habrá más en los próximos años.

— ¿Es posible “la adecuación de la Constitución a un lenguaje inclusivo” que reclamaba la vicepresidenta Calvo el pasado julio?

Una comisión de expertos de la RAE está trabajando en la propuesta de la vicepresidenta. Emitirán un dictamen en breve.

¿La Constitución está, como dice la vicepresidenta, redactada en masculino? ¿No es cierto que en “A todos los que la presente vieren” del preámbulo, ese “todos” funciona como masculino no marcado (neutro) e incluye al femenino?

— Así se ha entendido hasta ahora.

¿Qué opina de la validación de una sílaba neutra o la letra “e” para suprimir la distinción de género de una palabra? “Lenguaje inclusive”, por ejemplo. ¿Y de la sustitución de la letra que determina el género por una X? “Gracias a todxs”, por ejemplo.

— Lo primero me suena raro. En cuanto a lo segundo, su uso se está generalizando, en especial entre los colectivos feministas.

— ¿Debe trasladarse el lenguaje inclusivo a las comunicaciones privadas o a los textos literarios, o por el contrario piensa que la prioridad está en los discursos formales y los textos institucionales?

— En las comunicaciones privadas cada uno puede hacer lo que le venga en gana, faltaría más. Lo mismo que quienes escriben novelas. Creo que el lenguaje inclusivo es, esencialmente, una cuestión que afecta al discurso de los políticos y una reivindicación de los colectivos feministas que algunos partidos defienden, tal vez porque consideran que les puede dar votos.

— ¿Sospecha que el lenguaje inclusivo podría ser utilizado como arma arrojadiza para hacer política?

— No lo sospecho, lo constato.

Ha defendido la economía del lenguaje para que los discursos no se hagan eternos. ¿Y no cree que el lenguaje inclusivo podría dificultar la comprensión o convertir un texto o discurso en algo farragoso?

No creo que dificulte la comprensión, pero no cabe duda de que alarga.

¿Qué alcance espera que tenga el lenguaje inclusivo? ¿Cree que tendrá repercusión en la lucha por la igualdad de la mujer?

En la lucha por la igualdad me parece más importante que se ponga freno a la violencia de género o que se acabe con la marginación de la mujer en muchos aspectos, desde los laborales a los domésticos. En los estudios sobre pobreza en nuestro país se advierte que las mujeres se llevan la peor parte. Los datos están en el informe “Necesidades sociales en España. Bienestar económico y social”, publicado por el Observatorio Social La Caixa. No me consuela que se generalice el uso de “todos y todas” si las mujeres continúan siendo las más vulnerables y se las sigue violando y matando. Eso sí resulta alarmante de verdad y reclama con urgencia medidas institucionales.

 

Jaime Cedillo (@JaimeCedilloMar) es periodista, músico y poeta. Colabora con El Cultural, publicación del diario El Mundo y con otros medios de comunicación. Se graduó en Periodismo y Comunicación Audiovisual por la Universidad Rey Juan Carlos I y cursó el Máster de Crítica y Comunicación Cultural de la Universidad de Alcalá de Henares.

La fotografía que aparece en esta entrevista la tomó Fernando Moreno y la usa la editorial de la autora para promocionar sus libros.

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  1. Julia
    4 noviembre, 2018

    Efectivamente
    No bastas un lenguaje inclusivo si las legislaciones no aprueben leyes y resoluciones que fortalezcan la situación de la mujer

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